Todo inició en 1963, cuando los ingenieros de Kaiser Jeep Corporation decidieron construir un vehículo que pudiera utilizarse en labores de trabajo agrícola e industrial pero que al mismo tiempo (y sin mayor modificación) pudiera dársele uso recreativo, con las características de rudeza y poder de un camión, sumado al confort y equipamiento de un auto familiar. Fue entonces que vio la luz el Jeep Wagoneer, derivado de su antecesor, el Jeep Willys Station Wagon, pero con un enfoque más “civilizado”.

 

 

Este singular vehículo tenía hasta cierto punto, la forma de una Guayín pero montada sobre un chasís y una mecánica propia de un vehículo de capacidades para uso militar.

 

Eran tiempos en que la economía de Norteamérica daba para que las familias “clasemedieras” buscaran salir de la rutina propia de las grandes ciudades e incursionar en los parques nacionales y sitios un tanto alejados, adentrándose en la aventura y no había mejor manera de poder llegar a esos destinos que un vehículo con las características del mencionado Wagoneer, con capacidad de transportar cómodamente a todos los integrantes de la familia, incluyendo al perro y todo el equipaje como para pasar varias semanas fuera de casa.

 

Las demás marcas de Norteamérica se dieron cuenta del rotundo éxito del Wagoneer y tomaron cartas en el asunto, creando sus propias interpretaciones del “vehículo utilitario de uso deportivo”. Nacieron la Chevy Blazery Suburban, Ford Broco, International Scout y demás propuestas que ofrecían las características propias del nuevo nicho denominado “SUVs”.

 

 

Regresando de nuestro viaje en el tiempo y situándonos en el 2018, observamos que la gran mayoría de las marcas a nivel mundial han decidido entrar de lleno a la “era de los SUVs”, que se ha venido incrementando de unos 10 años a la fecha, donde hemos visto morir varias “especies” de vehículos, tomando su lugar los SUVs, ya que cumplen con la mayoría de sus ventajas, ofreciendo como extra, una posición de manejo más alta, con lo que se consigue mejor visibilidad y la robustez que los usuarios buscan para un vehículo familiar.

 

Los primeros en haber sido desplazados fueron las Guayines (o Station Wagons), después los hatchbacks, siguen los sedanes…

 

Cabe mencionar que, en la evolución del concepto SUV se han hecho grandes avances tecnológicos para hacer al vehículo más ligero y mejor eficiencia en el consumo de combustible, la seguridad y el confort, con sistemas de estabilidad, control de tracción, sistemas de infoentretenimiento y chasis autoportante (monocasco), que hacen la conducción por demás gratificante y desenfadada.

 

Haciendo un recuento, podríamos asegurar que, en promedio, cada semana del año pasado se presentó más de un SUV (actualización generacional o nuevo modelo) en el mercado internacional y a continuación haremos un repaso de los lanzamientos, marca por marca.

 

Acura: RDX, MDX

 

 

Alfa Romeo: Stelvio QV

 

 

Audi: E-Tron*, Q3*, Q8*

 

 

Baic: X25, X35, X65

Buick: Envision, Enclave

BMW: X2, X5, X7*

 

 

Cadillac: XT4

Chevrolet: Equinox, Traverse, Blazer*

 

 

Cupra: Ateca*

Ford: Edge

GMC: Acadia All Terrain, Terrain

Honda: BR-V, HR-V, Pilot, Passport

Hyundai: Santa Fe, Creta, Tucson, Pallisade*

 

 

INFINITI: QX50

 

 

JAC: Sei 7

Jaguar: E-Pace, I-Pace

 

 

Jeep: Wrangler, Gladiator*

 

 

KIA: Sportage, Sedona, Soul, Sorento

 

 

Lamborghini: Urus

 

 

Lincoln: MKC, Nautilus, Aviator*

Mazda: CX-5

Mercedes-Benz: Clase G, GLE*, EQC*

 

Mitsubishi: Montero Limited

Nissan: Murano

Porsche: Cayenne

 

 

Rivian: SUV

Rolls-Royce: Cullinan

 

 

SEAT: Arona, Ateca FR-Line

Subaru: Forester, Crosstrek Hybrid*

 

 

Suzuki: Ertiga, Jimny*

 

 

 

Toyota: CH-R, RAV4*

 

 

Volvo: XC40

VW: Teramont (Atlas), Tiguan R-Line

 

 

(*todavía no disponibles en el mercado mexicano)

 

Sigamos observando cómo las tendencias del mercado, con base en la preferencia de los clientes irán obligando a las marcas que no han entrado en esta dinámica a sumarse a “la era de los SUVs”.