La marca Mopar llega al Salón de la Asociación del Mercado de Equipamiento Especializado 2018 (SEMA por sus siglas en inglés) con una nueva “bestia”:  Se trata del “Hellephant”, un motor Crate HEMI 426 Supercargado, que entrega 1,000 caballos de fuerza y 950 libras pie de torque. El motor viene acompañado por un exclusivo kit que facilita su instalación.

 

La conferencia de prensa de la marca Mopar también sirvió para presentar el Dodge Super Charger Concept 1968, el “paquete” perfecto para envolver al motor “Hellephant” y su kit de instalación.

 

  El Hellephant y su distintivo logo son un homenaje tanto al pasado como al presente de Mopar. Así hacen referencia, al mismo tiempo al legendario motor HEMI 426 presentado en 1964 y apodado el “elefante” por su potencia y tamaño, y al kit de instalación del motor “Hellcrate” que Mopar reveló en el pasado SEMA 2017.

 

El conjunto completo del motor incluye una bomba de agua, volante, cárter de aceite delantero, un supercargador con cuerpo de admisión, inyectores de combustible y paquetes de bobinas de carga. Con el kit, un instalador experimentado puede ajustar y montar de manera relativamente sencilla el primer motor con 1,000 caballos de fuerza de la historia ofrecido por un fabricante de equipo original. Tanto el motor como el kit están diseñados para su montaje en vehículos de calle y todoterrenos anteriores a 1976.

 

Entre los elementos adicionales del motor Crate HEMI 426 Supercargado “Hellephant” se encuentran cubiertas de válvulas importadas del Dodge Challenger SRT Hellcat Redeye, así como tren de válvulas, válvulas, bloqueos y retenedores extraídos del Dodge Challenger SRT Demon. La estructura del motor incluye levas de alzada elevada especiales y pistones forjados a medida.

Con este kit de instalación la entrega del “Hellephant” es prácticamente instantánea. El kit incluye un módulo de control del sistema de transmisión, centro de distribución de la potencia, mazo de cables, pedal del acelerador, cable de puente con conexión a tierra, sensores de oxígeno, sensores de cambio de la temperatura del aire y un módulo de control de la bomba de combustible. El PCM está desbloqueado y calibrado para inyectar 1,000 caballos de fuerza y 950 lb.pie de torque.

 

Al igual que con el motor “Hellcrate”, Mopar también ofrecerá un kit de instalación del sistema auxiliar, que incluye un alternador, una bomba de dirección asistida, correas, poleas y más, y se encuentra entre los componentes adicionales de accesorios del motor disponible para ayudar en la instalación del “Hellephant”.

 

El kit se entrega en un exclusivo empaque con logo “Hellephant” e incluye fichas informativas completas con consejos de instalación y requisitos técnicos.

 

Dodge “Super Charger” Concept 1968

 

El Dodge Charger 1968, uno de los vehículos más icónicos producido por FCA US, ha sido reinventado con elementos modernos que proceden de los Dodge Charger y Challenger actuales. De este modo, Dodge ha creado un vehículo único para albergar su nuevo motor “Hellephant”.

 

El Dodge Super Charger Concept 1968 ha sido adaptado para albergar al motor “Hellephant” y lograr así que un vehículo clásico sea capaz de alcanzar 1,000 caballos de fuerza a través de una transmisión manual de seis velocidades T-6060, que, en la actualidad, forma parte del equipamiento del Dodge Challenger SRT Hellcat.

Con un color gris metalizado “De Grigio” clásico, este Dodge Charger 1968, que celebra su 50 aniversario este año, alimenta el aire fresco del “Hellephant” mediante una cúpula sobredimensionada basada en la del Dodge Challenger SRT Demon. El cofre presenta una construcción de fibra de vidrio en el exterior con una construcción interior de acero que se traslada desde el vehículo original. El diseño emergente de los faros delanteros del Charger de 1968 se ha modificado para colocar los faros Hellcat DTT Charger SRT detrás de la parrilla. Las manijas de las puertas y los rieles vierteaguas originales han sido eliminados creando una imagen limpia y aerodinámica. Las ventanillas de ventilación de las puertas delanteras han sido reemplazadas por un cristal lateral de una sola pieza. Los espejos retrovisores Duster de 1971 añaden un aspecto más moderno.

El Dodge Super Charger Concept 1968 adopta una postura enérgica gracias a unas voluminosas salpicaderas delanteras y traseras de fibra de vidrio, pintadas en el mismo color gris metalizado “De Grigio” que la carrocería. Los rines frontales han sido movidos 2 pulgadas adelante para extender la distancia de ejes respecto al vehículo original de 117 a 119 pulgadas. El concepto está equipado con los rines Devil´s delanteros de 20 x11 pulgadas del Challenger SRT Hellcat, y con unos Devil´s traseros de aluminio y 21×11 pulgadas hechos a medida. La distancia de la carrocería cae 2.5 pulgadas en la parte trasera y 3.5 pulgadas en la parte delantera para facilitar que el Super Charger se “agarre” con fuerza al pavimento. Frenos de disco Brembo con pinzas de seis pistones proporcionan una notable ventaja en términos de distancia de frenado respecto al equipo de frenos del Charger 1968.

La defensa delantera y trasera de fibra de vidrio ha sido aligerada y estrechada para que quede más integrada al diseño exterior. El divisor frontal en fibra de vidrio, hecho a medida, está inspirado en el del Demon, mientras que el spoiler trasero está basado en el del moderno Charger R/T. La cerradura de la cajuela fue removida y la tapa del depósito de combustible en negro satén (Black Satin) está adornada con un medallón “Hellephant” de aluminio, uno de los detalles estéticos más exclusivos de este Super Charger Concept. Los gráficos y los emblemas del vehículo son de vinil negro satinado (Black Satin), que incluyen el logo “Hellephant” en las salpicaderas delanteras, las insignias Super Charger sobre las puertas y las clásicas franjas de la cajuela.

El equipo de la Oficina de Diseño de Producto dejó fluir la imaginación en la parte trasera del Charger 68. Las puntas de escape fueron eliminadas y reemplazadas con las salidas de escape de 5 pulgadas y doble pared del Alfa Romeo Stelvio que, a su vez, fueron retocadas para atravesar los grupos ópticos traseros. Las luces de freno han sido originalmente reconfiguradas con LEDs que brillan en torno a las salidas de escape.

 

En el interior, los paneles de las puertas y la tapicería son de color negro satinado con el exclusivo medallón “Hellephant” colocado en los paneles superiores de las puertas. El volante, prestado del Dodge Viper, también lleva el medallón “Hellephant” en el centro. Las inserciones del panel de instrumentos están pintadas en el mismo color gris metalizado “De Grigio” de la carrocería y el tablero de instrumentos está personalizado con una gama completa de relojes Mopar.

La consola central, del color de la carrocería, alberga la palanca de cambio manual del SRT Hellcat, así como el botón de encendido y los interruptores de palanca para los faros, limpiaparabrisas, faros antiniebla y luces de emergencia. Los asientos frontales originales han sido reemplazados por los del Viper revestidos en cuero Alcantara y están acentuados por una costura en rojo, equipados con arneses deportivos negros Sabelt de cuatro puntos. Como en el Dodge Challenger SRT Demon, los asientos traseros han sido eliminados, lo que, además de reducir peso, habilita un espacio para la estructura antivuelco de dos pulgadas con un diseño que armoniza con la forma de los vidrios laterales (DLO por sus siglas en inglés). Una red de almacenamiento del Challenger SRT Demon permite transportar equipamiento deportivo como cascos y guantes. El tapete negro del Challenger SRT Hellcat cubre la parte de atrás de la cabina, mientras que la delantera cuenta con tapetes personalizados procedentes del actual Charger SRT y un juego de pedales Mopar del Challenger.