No cabe duda que los automóviles clásicos en buen estado pueden cotizarse en grandes sumas de dinero. Pero que pasa cuando un coche muy común se conserva en condiciones casi de agencia y no ha salido de una cochera por varios años, la respuesta puede ser contestada gracias a la salida al mercado de un Volkswagen Sedán modelo 1964, por el cual piden un millón de dólares.

El “vocho” no es precisamente un vehículo difícil de encontrar, pero según los vendedores éste es único. Y es que el coche ha permanecido en la familia desde que el coche salió de la agencia, cuando Rudy Zvarich lo compró 54 años atrás como un coche de reserva al que lo condujo sólo desde el concesionario a su garage.

El contador sólo cuenta con 37 kilómetros marcados, y salvo un par de autopartes que fueron reemplazadas con repuestos originales, todo en el vehículo es de aquella época. Incluso se dice que la pintura está intacta pues solo lavaron el coche en un par de ocasiones.

 

Las vestiduras, cromos, interiores generales y el motor, permanecen intactos y sin consecuencias por el paso del tiempo, y desde que Zvarich falleció, sus familiares, quienes heredaron el vehículo, cotizaron al vehículo alemán por un millón de dólares.

 

Las opiniones no se han hecho esperar, y hay quien piensa que dicha cantidad es una total exageración, pero los vendedores afirman que han recibido varias buenas ofertas, pero todavía ninguna que les satisfaga, aunque no dudan que llegue el comprador correcto y desembolse el equivalente a poco más de 18 millones de pesos mexicanos.

 

¿Los vale?